jueves, 29 de enero de 2015

Temas al vuelo tras una charla de río



De la labor del Centro Social Aldea, que obras son amores, que no buenas razones. Reconocimiento absoluto a la labor de los que participaron en su creación y todos los que contribuyen a su manteniemiento. Cualquiera que haya organizado algo, sabe de los obstáculos y el trabajo que requiere poner en marcha cualquier proyecto por pequeño que sea, imaginemos tantos en curso. Cualquiera con inquietudes no puede estar más que agradecido a su abundante y variada oferta de actividades, al enriquecimiento de la vida de Ciudad Rodrigo, al fin.

Del accesible lujo que es escuchar a Carlos Medina, no solo por erudito, sino sobre todo porque es capaz de filtrar ese ingente caudal de conocimientos sobre la tierra a través de sus vivencias y sensibilidad, ofreciéndonoslo como nuestra tierra, el pasado sábado, nuestro río. Y es que a mí, en su voz de contador de cuentos, todo me parece tremendamente poético. El cauce natural para aprender de sus enseñanzas, no ha de ser el de las páginas, sino el de Sócrates, el de escuchar su desgranar sencillo, frágil, contenido, en la onda de aquellos pastores con los que él tantas veces ha conversado, capaz de encontrar la magia en lo pequeño de cada rincón vital, en su denodado afán por recuperar algo de lo perdido.

De que el tema medio ambiente o ecología en su variente "río", bien puede ser incluido en la categoría de temas inflamables caracterizados porque sobre ellos, casi todo el mundo tiene una opinión clara y fundada, expresada casi siempre con actitud y ademanes vehementes. Entre aquéllos se incluyen el fútbol, los toros, la política y últimamente también la economía, existiendo una variante específicamente mirobrigense, la del carnaval con la subvariente "encierro".